El nacimiento

            Con la aparición de los primeros fabricantes nacionales, principalmente Seat, España se va motorizando y el automóvil deja de ser patrimonio de los poderosos y empieza ha acrecentarse el gusanillo de las carreras. Los pequeños utilitarios se trucan y se convierten en potentes coches que empiezan a participar en las pruebas y “rallyes” que empiezan a celebrarse localmente en varios puntos de España.  Este crecimiento de la afición facilitaría la aparición de estos prototipos y monoplazas de "fórmula"

            Al aumentar esta afición, y al igual que ya sucedía en otros países,  los fabricantes empezaron a pensar en las posibilidades publicitarias de las competiciones automovilistas y se dedicaron a patrocinar escuderías, carreras, “rallyes” y pilotos. Y fue en este contexto que SEAT estableció los Campeonatos de FORMULA -1430.

            El éxito de la FORMULA 1430 fue inmediato y numerosos constructores se acogieron a las facilidades que SEAT les ofrecía en los de motores y demás elementos, para empezar a fabricar sus modelos. Entre estos fabricantes destacaban Selex, Lince, Cordoban, Etco, Hispakart, Javier, etc.por lo que hay que puntualizar que seat no construía estos modelos

            El primer campeonato  se celebro en 1971 y en él, Paco Josa salio como vencedor absoluto. Este campeonato tuvo un gran éxito, a pesar de los inconvenientes que pudiesen aparecer en esta su primera edición.

            En 1972 se celebró el segundo campeonato y en él, tanto los constructores como los pilotos mejoraron considerablemente sus actuaciones, los primeros, preparando vehículos más competitivos dentro de los estrictos márgenes del reglamento técnico y los segundos, haciendo gala de un mayor dominio en la conducción. El mayor esplendor de la FORMULA 1430, tanto para los patrocinadores, constructores y pilotos se consiguió en las carreras celebradas en los circuitos franceses de Albi y Paul Ricard, donde también se celebraban carreras de las fórmulas nacionales francesas.

            El éxito  conseguido por la FORMULA 1430 convenció a Seat de la importancia que la competición tiene para una marca de coches. La consecuencia fue una mayor dedicación a los aspectos deportivos, cosa que permitió al piloto catalán Salvador Cañellas, líder del segundo campeonato, proclamarse también campeón de España de “rallyes” sobre un Seat 124, prototipo del equipo oficial de la marca.

El puesto de conducción

            El entrar en el habitáculo de un monoplaza de Formula 1430 no era tarea fácil, porque la abertura era sólo de 65 cm. de largo por 38 de ancho, lo que requería del entrenamiento y pericia del piloto. El poliéster que iba encajado en el cuerpo central de la carrocería era muy fino y ligero (porque tenia que ser retirado para dar acceso al depósito de gasolina y a diversos elementos mecánicos) por lo que al introducirse en el habitáculo, el único punto rígido al que sujetarse era la barra de seguridad.

             Al "sentarse" el el asiento, que también era de poliéster, el cuerpo quedaba mas bien estirado y las piernas apenas se flexionaban para llegar a los pedales, eso explica que los coches, prácticamente se contraían a la medida del piloto para que pudiese llegar a todos los mandos. El cinturón de seguridad era del tipo arnés, con cuatro o seis puntos de apoyo, de forma que el piloto quedaba casi fijo al asiento. El cinturón disponía de un cierre especial, que permitía la abertura con un simple golpe de mano, para que se pudiese abrir rápidamente en caso de accidente. El volante tenia 20 o 23 cm. de diámetro y para llegar a él, los brazos tenían que estar prácticamente estirados.

              El tablero de mandos solo disponía de tres relojes, cuentarrevoluciones, manómetro de presión de aceite e indicador de la temperatura del agua, junto a ellos habia tres interruptores uno de contacto, otro de arranque y el tercero para disparar el extintor, de 5 kilogramos de capacidad.

             A parte de los del tablero. los únicos mandos alojados en el habitáculo eran la palanca de cambios, el juego de pedales y un desconectador de corriente. Cabe mencionar que en el exterior de la carrocería también había un desconectador de corriente y un interruptor para accionar el extintor, por si era necesario auxiliar al piloto desde el exterior.

           La palanca de cambios estava situada en el lateral derecho, junto al muslo del piloto y era muy corta para que el recorrido entre las marchas fuera menor.  Los pedales reglados según las medidas del piloto para conseguir el mayor juego posible y el pedal del freno y el del acelerador están situados de manera que el punta-tacón pudiera realizarse con comodidad.

            Este habitáculo hecho a la medida del piloto estaba rodeado por la batería situada bajo el asiento, los depósitos de gasolina en los laterales y el radiador en la parte delantera, mientras que por encima de la cabeza del piloto tan sólo sobresale la barra antivuelco. Y ya solo queda destacar el de retrovisores firmemente sujetos a la. carrocería.