Como ya se ha mencionado, eran varios los fabricantes de estos monoplazas y como la mayoría se hacían a medida y gusto del piloto el precio oscilaba de un coche a otro, pero en el año 1973 era de alrededor de 1.500 Euros aunque fácilmente se podían encontrar de usados por unos 900 Euros.

            De todas maneras a los pilotos de estos coches les solía salir bastante rentable el participar en las carreras, ya que los premios oscilaban de entre los 90 Euros para el ganador a los 6 Euros del ultimo clasificado. Además por el mero hecho de tomar la salida en una carrera puntuable, recibían de SEAT  una prima de 24 Euros, a los que se han de sumar otra prima de 6 Euros si conseguían realizar la mitad de las vueltas estipuladas y otra de 12 Euros si lograban terminar la carrera. Por otra parte, los diferentes patrocinadores generales o particulares también solían aportar sus primas. Aparte de esto se daban una serie de puntos (44 para el primero y uno para el 25) válidos para una “challenge” final y que se pagan al final de temporada a 1,5 Euros por punto.

            Por otra parte el mantenimiento era bastante asequible, sobre todo si tenia conocimientos de mecánica y tiempo para dedicarle, aunque también iba en función de los patrocinadores que pudieran tener y de su colaboración.