El FÓRMULA es un roadster minimalista que cuenta con las más avanzadas soluciones técnicas heredadas de la competición. Pero no por ello pretende ser un coche extremo.

            Por planteamiento se asemeja bastante a los Lotus Elise y al desaparecido RENAULT Spider (Chasis de aluminio, motor central, suspensiones de paralelogramo deformable similares a las de los monoplazas de carrera, etc.). Pero el Fórmula es un modelo mucho más versátil que admitiría sin problemas una utilización cotidiana.

            Este particular biplaza tiene un interior bastante espartano y no ofrece demasiadas concesiones al lujo, pero cuenta, entre otras cosas, con aire acondicionado, un eficaz hard-top y unos asientos de diseño deportivo que garantizan un elevado confort de marcha. Los viajes de largo recorrido tampoco representan ningún problema para el Fórmula, y como complemento dispone de un juego de maletas que queda perfectamente acoplado tras los asientos.

            Desde el punto de vista técnico, el Seat FORMULA se ha diseñado buscando la máxima efectividad, pero sin que ello condicione su polivalencia ni suponga handicap alguno para que su conducción resulte de lo más agradable. De esta manera, para el propulsor se ha escogido una versión de 1.8 litros turboalimentado de cinco válvulas por cilindro del Grupo VW, pero que se ha ampliado a una cilindrada de 2 litros.

            El chasis es de tipo tubular realizado en aluminio extrusionado, que en lugar de ir soldado o remachado va encolado. La fibra de carbono es el material empleado para la construcción de la carrocería y todo ello el peso total del conjunto es bastante reducido.

            Conducir el FÓRMULA es un verdadero placer. A los mandos es como si se estuviera pilotando un coche de competición, tanto por la disposición que ofrece como por las sensaciones que se viven al volante. El biplaza de Seat es un coche creado para disfrutar de la conducción y no sólo goza de prestaciones de primera, sino que además tiene un bastidor que ofrece una puesta a punto envidiable.

            La dirección es muy rápida y el coche atiende de forma inmediata y precisa a las insinuaciones que se realizan con el volante, como si de un monoplaza de competición se tratara.

            Las posibilidades de que le Fórmula llegue a fabricarse en serie son bastante remotas, pero el esfuerzo de construir un prototipo de tales características demuestra la capacidad creativa de SEAT.