
Generalidades
El Seat SALSA se presento en el Salón de Ginebra del año 2000. Se trata
de un vehículo muy especial, desarrollado íntegramente por el Centro Técnico
de Martorell con el que se inaugura un nuevo concepto de automóvil: MDC (Multi
Driving Concept).
Seis meses más tarde, versión rediseñada se presentaba con el nombre
de SALSA EMOCIÓN en los salones de Paris y Madrid, destacando el color rojo
pastel de la carrocería que sustituye al color plata brillante de la versión
original, un color que se ha logrado a través de la
superposición de hasta siete capas de resina roja transparente. Además, este
trabajo en pintura ha logrado crear un efecto de profundidad visual y saturación
cromática.
En el Seat Salsa se mezcla estética, funcionalidad y técnica, que,
combinados en su justa proporción, dan forma a una de las propuestas más
innovadoras del año 2000. Un diseño atrevido, temperamental, latino, que
evoluciona el ya clásico concepto de monovolumen –MPV (Multi Purpose Vehicle)
de orientación eminentemente familiar– para crear un nuevo estilo de
deportivo práctico y flexible: el MDC (Multi Driving Concept).
La parte mecánica del SALSA es tan atractiva como su exterior; motor V6
de 2.791 cc con 250 CV (184 kw), tracción total inteligente 4, cambio Tiptronic
de 5 velocidades, etc. Alcanzando una
velocidad máxima de 245 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos.
Tres
coches en uno
El SALSA es, en esencia, un monovolumen, tanto en su forma y definición
externa como en el espacio interior; un vehículo funcional, pero con un fuerte
carácter deportivo y soluciones de auténtico coupé: aspecto vivaz, línea
aerodinámica, dos puertas y un habitáculo 2+2 –con cuatro plazas reales–.
Un coche flexible y capaz de satisfacer tanto las veleidades deportivas del
usuario más joven y dinámico como las necesidades de la vida familiar. A los
mandos, el conductor puede elegir entre tres ambientes que cambian la apariencia
del coche (tanto óptica como físicamente) para adaptarse a los diferentes ámbitos
de utilización. El Salsa es la máxima expresión de libertad sobre el asfalto,
un paso adelante en la integración hombre-máquina. La última expresión en
ergonomía.
Una
nueva forma de deportividad
La imagen exterior del SEAT Salsa sigue las pautas del nuevo concepto de
deportividad práctica definido por el Centro Técnico de Martorell: dos
puertas, portón trasero de doble apertura (la parte superior se desliza hacia
delante, sobre el techo; la inferior se abate hacia atrás) y sin capó
delantero –el acceso directo a la mecánica se realiza desde abajo–.
Sus formas son cálidas, sensuales y al mismo tiempo valientes, realzadas
por el color plata brillante de la carrocería, uno de cuyos rasgos más
característicos y distintivos es la cintura lateral, en línea descendente
hacia la parte trasera. Sobre este perfil se encuentran las manillas de las
puertas, que emergen con sólo tocarlas para facilitar la apertura. Como no hay
montante B (intermedio), la percepción, incluso desde las plazas traseras, es
de un espacio muy diáfano y luminoso.
Sencillez de líneas y deportividad se combinan de forma agradable en
cada detalle: los limpiaparabrisas (activados mediante sensor de lluvia) se
ocultan en los montantes delanteros para evitar turbulencias aerodinámicas; los
potentes faros, de descarga de gas, se orientan automáticamente con los giros
de la dirección y los pilotos –luces de posición e intermitentes– son de
fibra óptica y la doble salida de escape central remata la parte posterior.
Compacto
con capó cerrado
El Seat SALSA es un vehículo compacto con una longitud total de 4.152
mm, El concienzudo estudio realizado de formas y volúmenes ha tenido como
resultado una gran amplitud interior. Sus grandes puertas dan fácil acceso
tanto a las plazas delanteras como a las traseras y el habitáculo es
sorprendentemente sencillo, acogedor y funcional.
Otra de las particularidades de su diseño está en la parte trasera, el
acceso al maletero se realiza a través de un novedoso portón con doble
apertura. Su parte inferior se abate hacia abajo, mientras que la superior se
desliza sobre el techo. De esta manera se consigue una amplia boca de carga que
permite introducir cualquier tipo de objeto con gran comodidad.
En la parte frontal, no hay un capó tal y como lo conocemos hoy en día.
Gracias al uso de la tecnología disponible en el Grupo VW, que ha permitido
reducir al mínimo las operaciones normales de mantenimiento, el cliente no
tiene la necesidad de operar en el hueco motor. Las únicas operaciones que han
de realizarse, como rellenar el depósito del líquido limpiaparabrisas, tienen
fácil acceso desde el exterior a través de unas tapas situadas en la zona
inferior del parabrisas. Por tanto, el frontal es de una sola pieza, lo que al
mismo tiempo contribuye a aumentar la eficacia de la estructura frontal en caso
de choque.
La
última tecnología en neumáticos
Otro elemento distintivo son sus impresionantes ruedas (más de 18
pulgadas) que incorporan la última tecnología en neumáticos: Pax System de
Michelin. Este tipo de neumáticos se caracteriza no sólo por cubrir las más
altas expectativas de los usuarios del automóvil en cuanto a confort, agarre y
prestaciones, sino porque son capaces de rodar durante más de 200 km con una
velocidad máxima de 80 km/h después de haber pinchado.
El Pax System se compone de cuatro elementos fundamentales, que son:
.
Un neumático con un nuevo modo de ensamblaje que le impide desllantarse
. Una rueda monobloque con asientos asimétricos
. Un apoyo flexible que le permite rodar estando pinchado
. Un detector de pérdida de presión o de pinchazo
Dadas estas circunstancias, el montaje de neumáticos con Pax System
permite eliminar la rueda de repuesto y, por consiguiente, ganar espacio dentro
del vehículo. Otra de las ventajas es la posibilidad de montar ruedas de
diferente tamaño en cada eje.
La tecnología Pax System, propuesta ahora por Michelin y Pirelli, abre
nuevas vías para el diseño de los vehículos en el futuro.
MDC,
un concepto de interior avanzado
Pensando principalmente en el conductor, el diseño del habitáculo ha
sido cuidado al máximo para proporcionar una adecuada ergonomía y un ambiente
agradable, tanto a la vista como al tacto, a través de los nuevos materiales
que han sido utilizados. En este espacio domina la presencia de aluminio
desnudo, en color gris azulado y acabado mate, y nuevos plásticos de tacto
suave y muy resistentes.
Los cuatro asientos, muy cómodos y envolventes, están tapizados con
material transparente y rellenados con colchones de silicona. Los delanteros son
multirregulables y los traseros se pueden ocultar abatiendo el respaldo, lo que
además de aumentar considerablemente la capacidad del maletero, permite
disponer de una zona de carga totalmente plana. En el suelo de la superficie de
carga, las ranuras de anclaje permiten múltiples posibilidades para la sujeción
de maletas o material deportivo.
Para acentuar la limpieza del diseño, los altavoces del equipo de música
y la iluminación interior (de intensidad variable) se ocultan tras los paneles
de la tapicería, el revestimiento del techo y bajo los asientos. Los cristales
fotosensibles de oscurecimiento automático que tiene el Seat SALSA eliminan la
necesidad del montaje de parasoles.
El puente de mando flotante es un elemento fundamental en este vehículo.
En él se concentran la mayoría de los mandos y controles manuales. Entre ellos
hay que destacar algo único en el mercado del automóvil, el selector MDC (Multi
Driving Concept). Mediante un mando giratorio se puede elegir entre tres
ambientes diferentes: Sport, Comfort y City. Según la opción seleccionada,
cambia la configuración del puesto de conducción (altura de asiento, ergonomía),
el sistema de cambio de velocidades empleado (Tiptronic o automático) y la
cantidad y el tipo de información facilitada al conductor.
Así, en el modo más dinámico (Sport), el conductor puede contar con un
cuadro de mandos convencional, con relojes de diseño deportivo e información básica;
si opta por una conducción tranquila (Comfort), la información es más
funcional, ocultándose los instrumentos de control; en uso urbano (City), se da
prioridad a la información del tráfico y al sistema de navegación.
Adaptación
hombre-máquina
En el Seat SALSA, ergonomía y docilidad son cualidades que contribuyen
al mecanismo de adaptación entre el hombre y la máquina. Y el sistema MMI (Man-Machine
Interface), actúa para que ningún comando requiera desviar la atención de lo
más importante: conducir. Uno de los mayores avances en este sentido es el
dispositivo de reconocimiento de voz, que permite activar y controlar algunas
funciones como, entre otras, el teléfono, sistema de navegación y climatización.
La propia llave de contacto sirve para identificar al conductor y poner automáticamente
sus reglajes de asiento, volante y espejos (el retrovisor interior funciona por
un circuito cerrado de TV cuya cámara se halla camuflada en la tercera luz de
freno).
La capacidad de interconexión entre el coche y los servidores externos
permite disponer de multitud de funciones. Con el coche en marcha, el conductor
tiene acceso a diversos programas de utilidad (controles de climatización,
equipo de música, navegación, información de tráfico, teléfono manos
libres, etc.). En parado, además, dispone de programas de entretenimiento y
servicios multimedia (televisión, video, CD/DVD, juegos, telemática, funciones
PC, información turística, e-mail, acceso a Internet, etc.). Los pasajeros
pueden acceder a todas las funciones en cualquier momento.
Los
tres ambientes al detalle
El conductor del Seat SALSA puede elegir entre tres ambientes, que
cambian tanto la apariencia interior como la configuración física del coche.
Cada uno de ellos se caracteriza por lo siguiente:
Sport. Con esta configuración, el tablero presenta una disposición
clásica con un cuadro de instrumentos con relojes situados en el lado del
conductor. Su asiento se dispone en una posición más baja (definida
previamente por el conductor) y apta para una conducción deportiva. El sonido
del motor dentro del vehículo se hace más perceptible, la caja de cambios se
sitúa en modo Tiptronic y la iluminación interior es más brillante.
Comfort. En esta
posición, el ambiente interior se torna más sosegado, los relojes del cuadro
de instrumentos se oscurecen y una tapa central los oculta parcialmente. Al
mismo tiempo, en el centro del tablero emerge una pantalla multifuncional, que a
partir de este momento transmite la información al conductor. A través de ella
se pueden controlar los mandos de climatización, consultar el ordenador de
abordo, ajustar el equipo de sonido, etc. El sonido motor se amortigua buscando
un mayor confort acústico, la posición de conducción se modifica según el
reglaje definido por el conductor. El cambio pasa a modo automático, con un
programa de utilización específico. En este modo también cambia la iluminación
interior, más suave.
City. Este modo,
adoptado para la cada día más complicada conducción urbana, también presenta
características adicionales. La pantalla multifunción incluye ahora información
del estado del tráfico, cines, restaurantes, etc. El cambio que sigue en uso
automático, utiliza un programa adecuado a la conducción urbana. El resto de
elementos se mantienen con las características del ambiente comfort.
Plazas,
2 + 2 sí son 4
El interior está configurado con 2+2 asientos que son cuatro plazas,
todos ellos con regulación independiente, lo que favorece el confort y la
versatilidad de utilización. El usuario puede así disponer de cuatro cómodas
plazas o, abatiendo los respaldos traseros, utilizar el vehículo como un coupé
biplaza de dos puertas. La superficie de carga, amplia y despejada, con ranuras
cuidadosamente mecanizadas para el anclaje de cinchas de sujeción, da al
interior del coche un aire "náutico".
El conductor del Seat SALSA puede cambiar el ambiente interior a su
voluntad. Mediante un mando giratorio situado en el puente flotante central,
donde se concentran la mayoría de los mandos y controles, pueden seleccionarse
tres programas: Sport, Comfort o City. En cada uno, la información de los
instrumentos, el reglaje de la suspensión, la ergonomía y, hasta el sonido del
motor, cambian automáticamente. La iluminación interior también varía para
acentuar los diferentes ambientes.
Funcionalidad y armonía son las dos máximas principales del Seat SALSA,
cuyo rasgo característico se repite en la forma del techo, en el puente
flotante central, en las manillas de las puertas... Cada detalle ha sido diseñado
con un criterio funcional y estético al mismo tiempo. El Salsa es una propuesta
realista, viable y práctica para una clientela de espíritu joven, para un
usuario que puede cambiar de ambiente sin necesidad de cambiar de coche.
La estética del SEAT Salsa Emoción refuerza el concepto de monovolumen
deportivo, de carácter latino, que nació con su hermano el Salsa Emoción. La
idea ha evolucionado: la nueva versión todo camino es más ancho (109 mm), más
alto (142 mm, MDC en posición Street) y de aspecto más robusto, con vías más
abiertas (89 mm en el eje delantero y 80 mm en el posterior) y calzado con neumáticos
de mayor perfil, adaptables a una conducción mixta.
En el interior del nuevo Salsa predominan los elementos en aluminio y los
colores rojo y negro. El piso del habitáculo está realizado con material
lavable de efecto metálico liso, al igual que los paneles interiores de las
puertas que muestran unos grabados evolucionados respecto al Salsa original y
que otorgan un aspecto más divertido y dinámico al interior.
El tablero presenta varios cambios. La
carcasa de la zona de instrumentación es de color rojo, original y exclusivo, y
aporta una apariencia aterciopelada similar a la de los pétalos de rosa. Otro
detalle del Salsa son los nuevos elementos decorativos en aluminio mate, como el
aro interno de la circunferencia del volante.
Los paragolpes y aletines más prominentes,
los grupos ópticos triangulares, la doble salida de escape integrada en el
paragolpes posterior y el característico color dorado marcan, en un primer
golpe de vista, las diferencias fundamentales entre el SEAT Salsa Emoción y su
antecesor.
Los bajos también han sido previstos para una utilización dura fuera de
carretera, con amplias placas y patines para protección integral de la mecánica.
Un apartado a destacar en este Salsa Emoción son sus faros y pilotos
posteriores que además de presentar un atrevido diseño, incorporan una
tecnología de vanguardia.
Ambos faros son inteligentes, es decir, se
adecuan a las circunstancias de la conducción, variando su intensidad según se
circule por carretera, autopista o si las condiciones meteorológicas son
adversas.
En el caso del piloto posterior se va más allá, las funciones no tienen
áreas predeterminadas, y así, según las necesidades una misma zona puede ser
intermitente o luz de posición o incluso luz de marcha atrás. Para conseguir
esto, el cuerpo principal del piloto posterior está conformado sobre una
estructura que reproduce la corona de un girasol. Ésta a su vez está compuesta
por fuentes luminosas de pequeñas dimensiones. A través de un sistema móvil
de filtros, se consigue cambiar el color de iluminación en función de la
indicación a realizar.
En el volante, se reproduce este mando junto
a los pulsadores de accionamiento del cambio secuencial. El cuadro de
instrumentación variable, por su parte, consta de tres esferas que giran como
el dial de un teléfono y aparecen en función del modo de conducción elegido:
Street, sólo los relojes de velocidad y cuentarrevoluciones; Off Road, sólo el
reloj central, que incluye compás, altímetro e inclinómetro; el modo Sport
muestra los tres instrumentos.
Entre los asientos traseros, el módulo central incorpora dos sujetavasos
con grifos para servir agua (de un depósito refrigerado de medio litro de
capacidad).
La clave de la adaptabilidad del SEAT Salsa Emoción al suelo es una
suspensión de altura variable en función de programas de utilización: en
Street, la altura al suelo es de 240 mm; en Off Road es 310 mm, 70 mm más alta;
en posición intermedia entre ambas alturas funciona el modo Sport. De este
reglaje se encargan cuatro fuelles de accionamiento oleoneumático, combinados
con geometría McPherson en el tren delantero y un eje multibrazo en el trasero.
El
Futuro de Seat SALSA
En un principio Seat no tiene previsto llevar este modelo a la producción
en serie, en cambio sí que en los nuevos modelos de Seat se le incorporan
elementos de este novedoso concept-car. De hecho ya podemos ver detalles, como
los pilotos traseros en el nuevo Ibiza 3 , o los faros delanteros en el Arosa o
en el concept-car Tango. De momento es el ADN de los futuros modelos de la marca
española.